Campañas · Ética visual

Campañas de causa sin fotografía de rescate

· Clara Benlloch

Vegetación densa en interior luminoso

Una marca que destina un porcentaje de ventas a un proyecto local no necesita una foto de manos que entregan un paquete a una figura borrosa. Esa composición, heredada de la publicidad benéfica, coloca a la marca arriba y al territorio abajo.

Las piezas más sólidas de 2025-2026 muestran el trabajo: un huerto con herramientas, un taller con horarios, una asamblea con sillas feas. El texto nombra a la entidad socia y el uso del dinero con una cifra, no con un eslogan de «sonrisas».

En comunicación responsable, la fotografía no es un adorno de la cifra. Es parte del contrato. Si no se tiene permiso, contexto y nombre, mejor un retrato del propio equipo o un still del producto.

Recomendamos a direcciones de marca que revisen el banco de imágenes de causa con la misma dureza con la que revisan un claim ambiental. El daño reputacional de una imagen condescendiente dura más que un verde mal elegido.

El observatorio de este trimestre incluye una lista de gestos visuales que ya consideramos agotados. No es censura estética: es higiene de relato.

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